dilluns, 20 de maig del 2019

Comunicación Social

La comunicación es un fenómeno relacionado con la relación grupal de los seres vivos por medio del que obtienen información acerca de su entorno y de otros entornos y pueden compartirla haciendo partícipes a otros de esa información. En este proceso participan: el aprendizaje, la percepción, la memoria y el pensamiento.

La comunicación social es el conjunto de los estudios científicos que analizan lo vinculado al desarrollo de los procesos comunicativos en una sociedad. Es interdisciplinaria: abarca conociminetos de la antropología, la sociología, la filosofía, la psicología y el periodismo. También se denomina ciencias de la comunicación a la disciplina que estudia los diversos fenómenos sociales que intervienen en la comunicación.

Trata de conocer y analizar los factores de tipo psicológico que intervienen en los diferentes procesos de la actividad de la comunicación.

Temas de estudio:

  • El contexto
  • Variables psicológicas
  • Percepción social
  • Lenguaje verbal y no verbal

Niveles de estudio:

  • Intrapersonal (socialización, atracción, conflictos)
  • Interpersonal 
  • Social






divendres, 17 de maig del 2019

El nuevo panorama de las redes sociales

Como hemos visto,  la psicología social se centra en las interacciones de una persona o grupo social para entender los procesos de influencia y los cambios que experimentan los individuos en relación con la sociedad. Por eso es importante analizar un fenómeno que cambió notablemente el paradigma de la comunicación y la forma de relacionarse,  las redes sociales.  

Los expertos de todos los ámbitos han discrepado mucho acerca de los beneficios y las desventajas de la influencia de la tecnología y las redes en la comunidad. Nos encontramos con quienes creen que las redes sociales son comunidades virtuales que nos ayudan a generar vínculos en la "vida real", y con quienes piensan que han acaparado toda nuestra atención haciendo que ya no nos relacionemos de forma genuina y seamos menos productivos. La realidad es que hay mucho de cierto en ambos postulados, pero también agragería algo muy importante: las redes sociales no limitaron nuestras relaciones ni tampoco las mejoraron, simplemente cambiaron la forma en que lo hacemos. Hoy en día las personas crean una imagen de si mismos en Instagram o Facebook, dando a conocer lo que quieren que se sepa (o sea crea saber)  sobre ellos,  nos hablamos con personas que no hemos visto en nuestras vidas e incluso seguimos la vida de muchas personas que no saben de nuestra existencia. La forma de ver las relaciones como vínculos íntimos ha sido transformada por una nueva era en la que no existes si no estás en internet. 

Todo esto claramente cambia la forma en la que trabajan la psicología social, ya que deben abordar una nueva esfera digital que ocupa un gran espacio en la vida de las personas e influye considerablemente en sus vidas. Tienen nuevas preocupaciones, establecen vínculos basados en valores diferentes y el panorama aún más global vuelve los efectos de todo eso mucho más complejos. Entenderlo es un reto que deberá ser afrontado para hacer de las redes sociales una herramienta favorable para los individuos.

dimarts, 14 de maig del 2019

Identidad


La identidad es el conjunto de los rasgos propios de un individuo o de una comunidad. Estos rasgos caracterizan al sujeto o a la colectividad frente a los demás.

La identidad sexual en la sociedad nos hace referencia a la visión que cada persona tiene de su propia sexualidad. La noción vincula la dimensión biológica del ser humano con el aspecto cultural y la libertad de elección.

Una de las características propias de nuestro desarrollo es lograr alcanzar suficiente conocimiento interior que nos permita reconocernos como personas individuales e independientes. Sin embargo para poder alcanzar este objetivo, necesitamos saber exactamente cuál es nuestra relación con la sociedad.



Dimensión Social de la identidad se organiza en torno a la interacción con otras personas. Pone énfasis en la diversidad de aspectos que permiten a la persona interactuar con otras personas, el lenguaje y la intención de comunicar. Es un componente esencial para la vida y el desarrollo humano al resultar imposible ser humano en solitario.  Muchas de las necesidades humanas precisan de la interacción con otros para ser cubiertas.

La construcción de la propia identidad es otro de los procesos sociales básicos. La conciencia de que existen otros, conduce a la adquisición de la idea de uno mismo. El proceso de identificación va a permitir a la persona descubrir el significado de su propia existencia y la construcción de su proyecto vital.


diumenge, 5 de maig del 2019

Regulación emocional

La regulación emocional es la capacidad para manejar las emociones de forma apropiada. Supone tomar conciencia de la relación entre emoción, cognición y comportamiento; tener buenas estrategias de afrontamiento, capacidad para autogenerarse emociones positivas, etc. 

Las habilidades de la regulación emocional se forman des de nuestra infancia como elementos basados muy fundamentales que supondrán el motor del desarrollo de una propia y compleja regulación en el comportamiento y en la cognición en etapas posteriores de nuestro desarrollo.

Una investigación de Calkins, Gill, Johnson y Smith, (1999) concluye que la reactividad emocional y la regulación emocional permiten predecir dos  comportamientos sociales claves en niños de dos años: la cooperación y el conflicto. Esto demuestra la importancia de la regulación emocional como prerrequisito para el desarrollo de diversas conductas socialmente relevantes.


En adultos, la regulación emocional ha sido asociada a un mayor bienestar, particularmente las estrategias focalizadas en el antecedente. Lo que resulta necesario es la distinción entre la emoción y la acción resultante o consecuente de una emoción intensa. La  regulación emocional nos permitirá controlar los impulsos, canalizar las emociones desagradables, tolerar la frustración y saber esperar las gratificaciones (Renom, 2007).

Aunque el proceso de regulación no cambiará totalmente la emoción, sí que nos permitirá introducir algunos cambios en cuanto a la duración e intensidad de la misma, ya que poder llegar a regular las emociones requiere de un gran trabajo personal y responsabilidad. En concreto, se ha confirmado que altas habilidades de regulación se encuentran vinculadas con una mejor calidad en las relaciones sociales y bienestar subjetivo.

Las habilidades sociales

Cada persona es un ser social y, al vivir en comunidad, es esencial para nuestro desempeño en el día a día que manejemos ciertas habilidades que nos conducirán a una buena comunicación, relaciones fructíferas y, progresivamente, al éxito. No todo el mundo las domina a la perfección, pero con práctica pueden adquirirse sin problema.

En un estudio publicado por la Revista Psicodidáctica en 2008, se buscaba encontrar la relación del contexto de interacción y la conducta en el desarrollo de habilidades sociales en sus diferentes naturalezas. Para ello crearon un Cuestionario de Dificultades Interpersonales, y usaron el Test de Autoverbalizaciones en la Interacción Social. Los resultados de los estudios revelaron que hay cinco factores o niveles, de entre los once que proponían desde un principio, que explican mejor el desarrollo y desempeño de habilidades sociales. Estas son la interacción con personas desconocidas o en ambientes de consumo, la interacción con personas que atraen, la interacción con amigos y compañeros, la interacción con familiares y hacer o rechazar peticiones a amigos. Esto demuestra que la taxonomía de las habilidades sociales son más contextuales que conductuales, sin descartar la influencia de la última, es decir que pueden mejorarse y cambiar.

Algunas de las habilidades sociales más significativas a la hora de ser eficaces en nuestras metas y relaciones son, la escucha activa que consiste no solo en escuchar sino en prestar atención a las emociones y el lenguaje no verbal, la asertividad al comunicar nuestros pensamientos y opiniones, la validación emocional que hace sentir a la otra persona comprendida y reconocida cuando se expresa la aceptación de su experiencia emocional, la empatía al ponerse en el lugar del otro, la capacidad de negociación, el respeto, incluso desde el contacto visual demostrando sinceridad, mostrarse como una persona creíble para ganar la confianza de los demás, la compasión, tener una mentalidad positiva contagiando optimismo, tener consciencia de las propias emociones y poder regularlas, tener la mente libre de prejuicios y estereotipos para fortalecerla, la paciencia, la cortesía que es agradecida por las otras personas y saber expresarse.